LOS VIÑEDOS
Los viñedos se benefician de un Terroir muy particular: la altitud, la pendiente, la exposición y la composición de los terrenos; La gradación térmica que garantiza una fuerte insolación diurna en contraste con el brusco descenso de la temperatura durante la noche; la brisa que da el nombre a la Hacienda. Todo esto permite obtener una perfecta maduración de la uva y efectuar vendimias tardías que dan a los vinos una gran estructura y complexión aromática.
La búsqueda de la máxima calidad del producto tiene origen en un atento trabajo en viña: con una elevadísima densidad de plantas/hectárea (¡7000!, característica de muy pocas empresas vinícolas en el mundo) y un bajo rendimiento, (sólo 50 quintales/hectárea, en lugar de los 100 permitidos por el Disciplinare Franciacorta DOCG( Denominación de Origen Controlada Garantizada), 100-115 por el Cellatica DOC (Denominación de Origen Controlada) y 120 por el Disciplinare Franciacorta DOC (Denominación de Origen Controlada) los azúcares y los aromas producidos por la planta están concentrados en pocos racimos, pero de excepcional calidad.
La técnica vitícola no prevé el uso de productos herbicidas mientras que los tratamientos fitosanitarios vienen aplicados solo cuando es necesario y con los productos de menor impacto ambiental que se encuentren en el mercado.
Dos agrónomos controlan y cuidan el proceso vegetativo, permitiendo que la uva llegue a la cosecha perfectamente sana y a punto para la vinificación.
La vendimia se hace manual, se depositan en pequeñas cajas de madera y al punto justo de madurez. Las uvas se protegen con hielo seco y se llevan a la zona de prensa en el menor tiempo posible, y de esta manera se mantienen íntegras y sanas.